Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2015

Crónica de una despedida anunciada

Imagen
(1ª parte)

Tras varios meses de idas y venidas, de contratiempos, de conversaciones inútiles, de gestiones tan improductivas como una gota de agua en medio del desierto, por fin he cancelado todas las operaciones pendientes, he cerrado mis cuentas y he dejado de ser cliente de La Caixa, después de casi veinte años en los que me había sentido seguro y confiado hasta hace muy poco, después de haber sido cliente de Caja-Canarias primero, y luego de aquella entelequia provisional que fue Banca Cívica.

Lo digo con la satisfacción de no haberme dejado llevar por el desánimo y por haber tenido la fortaleza de seguir el plan que me había trazado cuando me di cuenta de sus prácticas inmoderadas y desmedidas.
Lo digo con una reconfortante sensación de libertad, por haberme despedido de una entidad con prácticas fraudulentas y un tanto mafiosas en el peor de los casos, o claramente abusivas en el mejor de ellos. (Por si a alguien le sirve de algo, cobran por todo, por mantenimiento de cuentas …

Parece increíble (2ª parte)

Imagen
«Sabemos bien que toda obra ha de ser imperfecta, y que la menos segura de nuestras contemplaciones estéticas será la de aquello que escribimos. Pero imperfecto es todo, y no hay ocaso tan bello que no pudiera serlo más aún, o brisa tan leve que nos produzca sueño que no pudiera darnos un sueño todavía más tranquilo.»
Fernando Pessoa, El libro del desasosiego


Uno coge al azar uno de estos cuadernos que ya han sido utilizados, con las puntas de las tapas un poco sucias y desgastadas por el uso, por los espacios estrechos en los que ha sido guardado, y repasa con asombro sus hojas repletas de tachaduras, de atropelladas correcciones entre líneas, de palabras profusamente subrayadas, de círculos que encierran conceptos o temas importantes, de anotaciones escritas verticalmente en los márgenes, de grandes paréntesis con párrafos implacablemente desechados, de flechas que conducen la mirada hacia sitios insospechados.

Uno repasa las páginas cuidadosamente numeradas de este cuaderno, y c…

Parece increíble (1ª parte)

Imagen
«No se busca un cuaderno porque se sienta la necesidad o el deseo de escribir algo. Se escribe algo porque se tiene un cuaderno, porque su forma y sus hojas en blanco nos despiertan el deseo de escribir, de anotar, de descubrir.»
Antonio Muñoz Molina, La vida por delante

Es ahora cuando por fin uno se ha impuesto la tarea de utilizar cuadernos de notas para tomar apuntes, y no porque antes no los tomara en abundancia, casi en cualquier parte y a todas horas, sino como un intento de mantener parcialmente estructurado lo que siempre tenía la apariencia de una suma de partes desorganizadas e inconexas, como si fuese una especie de esqueleto desmembrado.

Antes uno tomaba apuntes en hojas sueltas que reutilizaba por la cara que no estaba usada o impresa, como una forma de reciclar el papel sobrante, y también como una manera explícita de quitarle valor e importancia a lo que posiblemente no llegaría a convertirse en un texto acabado.

Las hojas emborronadas se iban acumulando en la mes…